martes, junio 25, 2019

María Mercedes: ingeniera forestal por vocación



A esta mujer la conocí hace pocos años por sus relaciones de trabajo con profesionales de la prensa, pero nos une la sencillez que la hace accesible para cualquier persona al comenzar a tratarla. 

Tal vez por las muchas cualidades la alertaron de no llorar en un momento especial, mientras el rubor no dejó de asomar a su rostro cuando recibió diplomas, obsequios y flores; entonces preferí la foto más natural de la entrevista. 
 
En la celebración por el Día del Trabajador Forestal en Las Tunas, el 21 de junio, la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales, ACTAF, entregó el Premio por la obra de la vida a María Mercedes Oro Peña, una mujer con más de tres décadas de quehacer ininterrumpido en la Empresa Agroforestal. 

Para ella representa un reconocimiento al sentido de pertenencia a su segunda casa, donde espera seguir rindiendo como Ingeniera Forestal, la profesión que solicitó en primera opción por resultarle atractiva y constituir carrera prioritaria, aunque debió cursarla en Pinar del Río, e inició la vida laboral en el municipio sureño de Jobabo. 

Es una actividad difícil para la mujer –dijo María Mercedes- pero no imposible; pues al ser la primera de su especialidad en la Empresa, en compañía mayoritaria de hombres armaron un equipo, y ha transitado por las áreas de Calidad, Ordenación y el Perfeccionamiento en el cual lleva 17 años la Empresa. Este último lo asume  incluso desde su función al frente del Puesto de Dirección, como muestra de plena confianza en su capacidad. 

A los jóvenes les recomienda inclinarse por esa especialidad a la que se consagra por la importancia en el aporte a la sociedad y al medio ambiente, y desde la ACTAF contribuye a la capacitación de nuevos egresados, e intercambian con la experimentada profesional sobre las normas técnicas u otros conocimientos. 

Mucho aprecio recibe de sus compañeros de trabajo en las diferentes estructuras y unidades empresariales de la provincia, donde se distingue su responsabilidad, aún en medio de situaciones complejas propias de las rutinas laborales, a las cuales dedica el tiempo necesario aunque requieran jornadas extendidas.